
Cuando llega el momento de volver al trabajo después de tu baja maternal, puede que sientas que el tiempo con tu bebé se te escapa entre los dedos. Quizás te plantees si existe alguna forma de alargar esa etapa sin renunciar por completo a tu carrera profesional. La excedencia por cuidado de hijos es precisamente esa opción: una pausa laboral que te permite dedicarte a tu peque durante sus primeros años, manteniendo tu vínculo con la empresa.
Pero como ocurre con muchos temas legales, la información puede resultar confusa. ¿Cuánto tiempo puedes estar? ¿Te seguirán cotizando? ¿Podrás volver a tu puesto? En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la excedencia por cuidado de hijos: desde cómo solicitarla hasta qué derechos conservas durante ese tiempo. Vamos a verlo paso a paso, para que puedas tomar la decisión que mejor se adapte a tu situación.
Tus derechos, tu leche, tu tiempo.
Permiso de lactancia, reducción de jornada, extracción en el trabajo... pregúntale lo que necesites.Estamos abriendo las primeras plazas poco a poco.
¿Qué es la excedencia por cuidado de hijos?
La excedencia por cuidado de hijos es un derecho laboral que te permite suspender temporalmente tu contrato de trabajo para cuidar de tu hijo o hija. Durante este periodo, tu relación laboral queda en "stand by": no trabajas, no cobras salario, pero conservas tu puesto de trabajo con derecho a reincorporarte.
Este tipo de excedencia está regulado por el Estatuto de los Trabajadores y es diferente a otros permisos de maternidad o paternidad. No es una baja médica ni una reducción de jornada: es una suspensión total y voluntaria de tu actividad laboral.
Lo importante: cualquier trabajador por cuenta ajena puede solicitarla, independientemente del tipo de contrato (indefinido o temporal), siempre que cumpla con el requisito de antigüedad mínima de un año en la empresa.
Tipos de excedencia: voluntaria y por cuidado de hijos
Aunque a menudo se confunden, existen diferencias importantes entre la excedencia voluntaria y la excedencia específica por cuidado de hijos:
Excedencia por cuidado de hijos
Es la que nos ocupa en esta guía. Sus características principales son:
- Duración: hasta 3 años por cada hijo o hija
- Antigüedad requerida: 1 año en la empresa
- Reserva de puesto: sí, con condiciones específicas según el tiempo
- Cotización: parcial durante los primeros años (lo vemos más adelante)
- Compatibilidad: puedes trabajar en otra empresa durante la excedencia
Excedencia voluntaria
Es una excedencia más genérica, sin motivo específico:
- Duración: mínimo 4 meses, máximo 5 años
- Antigüedad requerida: 1 año en la empresa
- Reserva de puesto: solo tienes derecho preferente a vacantes similares, no a tu puesto concreto
- Cotización: ninguna
- Compatibilidad: puedes trabajar en otra empresa
La excedencia por cuidado de hijos ofrece más protección y ventajas, por eso es la opción preferente cuando el motivo es atender a tu peque.
¿Cuánto tiempo puede durar la excedencia por cuidado de hijos?
La duración máxima de la excedencia por cuidado de hijos es de 3 años desde el nacimiento o adopción de tu hijo o hija. Pero no tienes que coger los tres años de golpe: puedes fraccionar el periodo en varios tramos, siempre que no superes ese máximo.
Por ejemplo, podrías solicitar:
- 1 año de excedencia al finalizar tu baja maternal
- Reincorporarte durante 6 meses
- Volver a pedir excedencia por el tiempo restante (2 años más)
Importante: si tienes varios hijos, el derecho a excedencia se aplica de forma independiente por cada uno. Es decir, podrías estar hasta 3 años por tu primer hijo, reincorporarte, y luego solicitar otros 3 años cuando nazca el segundo.
Reserva del puesto de trabajo
Aquí viene un matiz crucial que debes conocer:
- Primer año de excedencia: tienes derecho a la reserva de tu puesto de trabajo exacto
- Del segundo al tercer año: la empresa debe reservarte un puesto del mismo grupo profesional o categoría equivalente, pero no necesariamente el mismo puesto
Esto significa que si tu excedencia dura más de un año, podrías volver a un puesto similar pero con otras funciones o en otro departamento, siempre que sea de la misma categoría.
Cómo pedir la excedencia: paso a paso
Solicitar la excedencia por cuidado de hijos es un proceso relativamente sencillo, pero conviene hacerlo correctamente para evitar problemas:
1. Comprueba que cumples los requisitos
- Llevar al menos 1 año trabajando en la empresa
- Que tu hijo o hija tenga menos de 3 años (o menos de 3 años desde la adopción)
- No haber agotado ya los 3 años de excedencia por ese hijo o hija
2. Revisa tu convenio colectivo
Algunos convenios establecen condiciones más favorables que la ley (plazos de preaviso menores, duración mayor, etc.). Consulta el tuyo antes de iniciar el trámite.
3. Comunica tu decisión por escrito
Debes notificar a la empresa tu intención de acogerte a la excedencia. Recomendación: hazlo por escrito y con acuse de recibo (burofax o correo certificado) para tener constancia.
En tu comunicación debe constar:
- Tus datos personales y número de empleado
- Tipo de excedencia que solicitas (por cuidado de hijo/a)
- Fecha de inicio y duración prevista
- Datos del hijo o hija (nombre, fecha de nacimiento)
- Documentación acreditativa (libro de familia, certificado de nacimiento)
4. Respeta el plazo de preaviso
La ley no establece un plazo mínimo de preaviso, pero lo habitual es avisar con 15 días de antelación. Tu convenio puede especificar otro plazo: consúltalo.
5. Recibe la confirmación
La empresa no puede negarte la excedencia por cuidado de hijos si cumples los requisitos. Debe confirmarte por escrito la aceptación, indicando la fecha de inicio y fin de tu excedencia.
Consejo práctico: guarda toda la documentación (tu solicitud, la confirmación de la empresa, etc.). Te será útil si hay cualquier incidencia en el futuro.
Derechos durante la excedencia
Mientras estés en excedencia por cuidado de hijos, conservas varios derechos importantes:
Reserva de puesto
Como ya hemos visto, durante el primer año tienes garantizado tu puesto exacto. Del segundo al tercero, un puesto equivalente.
Antigüedad en la empresa
El tiempo de excedencia cuenta como antigüedad en la empresa a efectos de derechos laborales (indemnización por despido, trienios si los hay, etc.).
Derecho preferente a vacantes
Si durante tu excedencia surge una vacante en la empresa de tu categoría o grupo profesional, tienes derecho preferente a ocuparla.
Formación profesional
Aunque no es obligatorio, muchas empresas ofrecen acceso a formación durante la excedencia para facilitar la reincorporación. Pregunta en tu departamento de recursos humanos.
Lo que NO tienes durante la excedencia
Es importante que sepas qué derechos pierdes temporalmente:
- Salario: no cobras nómina (lógicamente, porque no trabajas)
- Vacaciones: no generas días de vacaciones durante la excedencia
- Pagas extras: no las cobras durante ese periodo
- Algunos complementos: dependiendo de tu convenio, podrías perder ciertos complementos salariales
Cotización a la Seguridad Social durante la excedencia
Este es uno de los aspectos que más preocupan: ¿qué pasa con mi cotización? ¿Afectará a mi jubilación?
Cotización durante los primeros años
La ley establece que los dos primeros años de excedencia por cuidado de hijos se consideran como periodo cotizado a efectos de prestaciones de la Seguridad Social (jubilación, incapacidad permanente, etc.).
Esto significa que, aunque no estés trabajando ni cotizando activamente, esos dos años cuentan para tu jubilación. Es un derecho importante que protege especialmente a las madres (que son quienes mayoritariamente se acogen a estas excedencias).
Del tercer año en adelante
El tercer año de excedencia no cotiza automáticamente. Sin embargo, tienes dos opciones:
1. Convenio especial con la Seguridad Social
Puedes suscribir un convenio especial para seguir cotizando voluntariamente durante el tercer año de excedencia (y siguientes, si prolongas la situación). Esto implica que tú pagas las cuotas correspondientes, pero mantienes tu protección social completa.
2. No cotizar
Si decides no suscribir el convenio especial, ese tiempo no contará para tu jubilación ni otras prestaciones. Podrás recuperarlo más adelante trabajando más años o mediante cotizaciones voluntarias.
Cobertura sanitaria
Buenas noticias: durante toda la excedencia (incluido el tercer año) mantienes tu derecho a la asistencia sanitaria de la Seguridad Social. No pierdes tu tarjeta sanitaria.
Reincorporación al trabajo tras la excedencia
Cuando se acerca el final de tu excedencia, llega el momento de preparar tu vuelta. Así funciona:
Comunicar tu reincorporación
Debes avisar a la empresa de tu intención de volver, normalmente con al menos 30 días de antelación (consulta tu convenio, puede ser diferente). Hazlo por escrito y con acuse de recibo.
Si no comunicas tu reincorporación en plazo, la empresa puede interpretar que renuncias a tu puesto.
Vuelta al puesto de trabajo
Como ya sabemos:
- Si tu excedencia duró menos de un año: vuelves a tu puesto exacto
- Si duró más de un año: vuelves a un puesto del mismo grupo profesional
La empresa debe reincorporarte en un plazo razonable desde tu comunicación (habitualmente, el día que indiques en tu escrito).
Condiciones de la reincorporación
Vuelves con las mismas condiciones laborales que tenías antes (salario, jornada, categoría), salvo las mejoras que se hayan producido durante tu ausencia, que también te corresponden.
Importante: si la empresa se niega a reincorporarte o te ofrece condiciones peores, está cometiendo una vulneración de tus derechos. Puedes acudir a un abogado laboralista o a tu sindicato.
Excedencia vs reducción de jornada: ¿qué te conviene más?
Muchas madres dudan entre solicitar una excedencia o acogerse a una reducción de jornada. Vamos a comparar ambas opciones para que puedas valorar qué se ajusta mejor a tu situación:
| Aspecto | Excedencia por cuidado de hijos | Reducción de jornada | |---------|--------------------------------|----------------------| | Tiempo con tu peque | Total (no trabajas) | Parcial (trabajas menos horas) | | Ingresos | Ninguno | Proporcionales a tu jornada | | Cotización | 2 primeros años automáticos | Cotizas por las horas trabajadas | | Reserva de puesto | Sí (1er año exacto) | Sí (mismo puesto) | | Duración máxima | 3 años | Hasta que tu hijo cumpla 12 años | | Compatibilidad con otro trabajo | Sí | No (salvo excepciones) | | Impacto en carrera profesional | Mayor pausa | Mantienes presencia en la empresa |
¿Cuándo elegir la excedencia?
La excedencia puede ser tu mejor opción si:
- Quieres dedicarte en exclusiva a tu bebé durante sus primeros años
- Tienes un colchón económico o tu pareja puede asumir los gastos familiares
- Valoras más el tiempo con tu peque que mantener tu salario
- Estás planteándote un cambio profesional y esta pausa te viene bien
- Tienes otra fuente de ingresos (trabajo por cuenta propia compatible, rentas, etc.)
¿Cuándo elegir la reducción de jornada?
La reducción puede ser mejor si:
- Necesitas mantener ingresos regulares
- Quieres seguir presente en tu trabajo y no perder el ritmo profesional
- Prefieres un equilibrio entre trabajo y crianza
- Te preocupa el impacto de una pausa larga en tu carrera
- Tu empresa ofrece flexibilidad horaria que facilita la conciliación
No hay una respuesta correcta: depende de tus circunstancias personales, económicas y profesionales. Algunas madres combinan ambas fórmulas: un año de excedencia seguido de una reducción de jornada, por ejemplo.
Es importante que sepas que, independientemente de la opción que elijas, la realidad es que los permisos actuales siguen siendo insuficientes para las necesidades reales de los bebés durante su primer año de vida. Muchas madres se reincorporan al trabajo cuando sus bebés aún necesitan contacto estrecho y frecuente, lo que genera un conflicto real entre lo que sientes que tu bebé necesita y lo que el sistema laboral te permite. Este conflicto no es culpa tuya: es una manifestación de estructuras sociales y laborales que no están diseñadas pensando en las familias.
Aspectos económicos y planificación financiera
Antes de solicitar una excedencia, es fundamental que hagas números. Vas a dejar de ingresar tu salario durante un tiempo, y eso tiene implicaciones importantes para tu economía familiar:
Calcula tu presupuesto
Haz una lista realista de gastos mensuales:
- Hipoteca o alquiler
- Suministros (luz, agua, gas, internet)
- Alimentación
- Gastos del bebé (pañales, ropa, etc.)
- Seguros
- Otros gastos fijos
Compáralo con los ingresos disponibles (salario de tu pareja, ahorros, otras fuentes). ¿Podéis permitiros la excedencia? ¿Durante cuánto tiempo?
Ahorro previo
Si es posible, intenta ahorrar durante tu embarazo y los primeros meses. Un colchón de 3-6 meses de gastos te dará tranquilidad.
Prestaciones y ayudas
Investiga si tienes derecho a alguna ayuda:
- Prestación por hijo a cargo (si tus ingresos son bajos)
- Ayudas autonómicas o municipales a la maternidad
- Deducciones fiscales por maternidad
Impacto en la declaración de la renta
Durante la excedencia no tendrás ingresos del trabajo, lo que puede afectar a tu declaración conjunta si la hacéis en pareja. Consulta con un asesor fiscal para optimizar vuestra situación.
Planifica la vuelta
Piensa también en la reincorporación: ¿necesitarás guardería? ¿Quién cuidará a tu peque cuando vuelvas? Estos gastos deben estar en tu planificación. La transición a un cuidador alternativo es un aspecto fundamental que conviene preparar con tiempo.
Si decides que tu bebé irá a guardería o con otra persona cuidadora, es importante que esta transición sea gradual siempre que sea posible. Esto significa que el cuidador alternativo debería empezar a pasar tiempo con tu bebé mientras tú estás presente, luego separaciones cortas, y progresivamente ir aumentando el tiempo. Esta adaptación gradual permite que tu bebé se familiarice con la nueva persona en un contexto de seguridad antes de quedarse solo con ella.
Excedencia y compatibilidad con otro trabajo
Una duda muy común: ¿puedo trabajar en otra empresa mientras estoy de excedencia?
La respuesta es sí, con matices. La excedencia por cuidado de hijos es compatible con otro trabajo, siempre que:
- No trabajes para la competencia directa de tu empresa (obligación de no competencia, si existe en tu contrato)
- No uses información confidencial de tu empresa actual
- Cumplas con las obligaciones de tu nuevo contrato
Esto abre posibilidades interesantes: podrías aprovechar la excedencia para emprender, trabajar por cuenta propia, probar otro sector profesional, etc. Eso sí, ten en cuenta que si trabajas por cuenta ajena en otra empresa, cotizarás como cualquier trabajador y no se aplicarán las ventajas de cotización de la excedencia.
Preguntas frecuentes
¿Puede la empresa negarme la excedencia?
No, si cumples los requisitos legales. La excedencia por cuidado de hijos es un derecho, no una concesión graciable de la empresa.
¿Qué pasa si me quedo embarazada durante la excedencia?
Puedes interrumpir tu excedencia para acogerte a la baja maternal del nuevo bebé. Después, podrías retomar la excedencia del primer hijo (si no habías agotado los 3 años) o solicitar una nueva por el segundo.
¿Puedo cambiar la duración de mi excedencia una vez solicitada?
Sí, puedes solicitar ampliarla (sin superar los 3 años totales) o reducirla y reincorporarte antes. Debes comunicarlo a la empresa con antelación suficiente.
¿Y si me despiden durante la excedencia?
Sería un despido improcedente. La empresa no puede despedirte por estar en excedencia. Si ocurre, tienes derecho a reclamar tu reincorporación o una indemnización.
¿Cuenta el tiempo de excedencia para el finiquito?
Sí, el tiempo de excedencia cuenta como antigüedad en la empresa a efectos de indemnización.
¿Puedo mantener la lactancia si me reincorporo después de la excedencia?
Sí, completamente. Mantener la lactancia materna después de volver al trabajo es posible, aunque requiere información, planificación y, en muchos casos, un esfuerzo considerable. Muchas madres continúan amamantando durante meses o incluso años después de volver al trabajo, combinando la lactancia directa cuando están con su bebé (mañanas, tardes, noches, fines de semana) con otras opciones durante las horas de separación. Tienes derecho a la hora de lactancia, que puedes usar para extracciones o para amamantar directamente si es posible.
Tomar la decisión: qué considerar
Solicitar una excedencia por cuidado de hijos es una decisión importante que afecta a tu vida profesional, económica y familiar. Antes de dar el paso, reflexiona sobre:
Tu situación económica: ¿Podéis permitiros vivir sin tu salario? ¿Durante cuánto tiempo?
Tu carrera profesional: ¿Cómo puede afectar una pausa de 1, 2 o 3 años a tu desarrollo profesional? ¿Tu sector es especialmente cambiante?
Tu bienestar emocional: ¿Qué necesitas tú? Algunas madres se sienten realizadas dedicándose en exclusiva a sus hijos; otras necesitan mantener su identidad profesional. Ambas opciones son válidas.
Tu red de apoyo: ¿Tienes ayuda familiar? ¿Cómo es la conciliación en tu empresa? A veces, una reducción de jornada con flexibilidad puede ser más sostenible que una excedencia.
Alternativas: ¿Has explorado otras opciones como el teletrabajo, el horario flexible, o la reducción de jornada antes de decidirte por la excedencia?
Es importante que sepas que si te sientes culpable, triste o angustiada ante la perspectiva de separarte de tu bebé para volver al trabajo, estos sentimientos son completamente legítimos y compartidos por muchísimas madres. La maternidad en el contexto laboral actual es lo que algunas profesionales describen como un "conflicto encarnado": sientes en tu cuerpo y en tus emociones la tensión entre lo que tu bebé necesita, lo que tú deseas como madre, y lo que el sistema laboral te exige. Este conflicto es real, no es una exageración ni una debilidad tuya.
No hay una respuesta única para todas las madres. Lo importante es que evalúes tu situación particular y tomes la decisión que mejor se adapte a ti y a tu familia.
Decidir entre continuar trabajando, reducir tu jornada o solicitar una excedencia es uno de los dilemas más complejos de la maternidad. Implica valorar aspectos económicos, profesionales y emocionales, y no siempre es fácil ver claro cuál es la mejor opción para ti.
Si estás en ese momento de dudas, recuerda que Nara puede ayudarte a organizar tus ideas. Puedes plantearle tus dudas sobre conciliación, preguntarle sobre los derechos que tienes según tu situación, comparar las opciones de excedencia y reducción de jornada, o simplemente desahogarte mientras tomas esta decisión. Nara está aquí para acompañarte, también en las decisiones difíciles 💜
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